Todo el que me ha saludo hoy, siendo las 3:45 pm, le he mentido, le he dicho que estoy bien, es la mentira mas usada por los seres humanos, la decimos por no dar explicaciones pero eso no le quita el pecado, estamos mintiendo. No señores, no estoy bien, me siento cansada de venir a trabajar, de levantarme todos los días, de los compromisos que de repente ni me entero porque es que tengo tantos, todo lo que quiero hacer es desconectarme de todo y todos, aunque sea por unas horas, no socializar porque también necesito tiempo conmigo, sin hijos, sin parejas, sin familias... para encontrarme, recoger mis pedazos y volver a la batalla de vida.
Ella La Dama, la que llamamos como si fuera mujer dado que el pecado inició por una. Ella, es lo mas seguro que tenemos en la vida, sin embargo, es a lo que más le tememos. Durante todo el trayecto de la vida ignoramos que firmamos un contrato con Ella en el momento justo que nacemos, uno que nunca queremos pagar o cumplir. Ella, es insaciable e insufrible, no le importan tus excusas, no le importa tu dolor, se regodea en dejarte vacía, sin rumbo y lleno de ira. Ella, ignora lo que sientas, no comprende que no estas listo para recibirle y que nunca lo estaremos, aunque sepamos que solo nos quedan segundos para verla nunca lo estamos y nunca lo estaremos, siempre vamos a resistirnos, siempre queremos prolongarlo... todos queremos seguir respirando. Pero Ella, la Dama, se alimenta de tus agonías y pesares, ama que le supliques, su orgullo crece sin ningún remordimiento, hace como le place, aunque eso signifique destruir tus fuerzas, esperanzas, alegrías, p...